Como deciamos ayer ...
Hoy me gustaría compartir con cualquier despistado internauta que haya decidido colgar un spam en la página. Si es así, y si quieres, puedes compartir conmigo una de esas pequeñas alegrías que nos sacan una pequeña y feliz sonrisa.
Esta tarde, mientras estaba trabajando (si, los funcionarios también trabajamos y si, puede que menos que los demás, ahí están las convocatorias de oposiciones para quien las quiera) llamó Flora y, con una voz alegre y simpática me comentó que vió y notó después al rozar, que Víctor ya tenía su tercer diente.
Puede parecer una cosa tonta, puede incluso que lo sea, pero me gustaría resaltar algunas cositas que nos hacen la vida más amena, mucho más amena:
La primera, que mi querida y amada compañera quisiera compartir conmigo ese momento simpático;
la segunda, que haya pequeñas situaciones que nos enseñan que la felicidad no es un billetero, una casa o coche más grande, sino un par de jovencitos simpáticos que poco a poco (aunque más rápido de lo que quisiéramos) se van haciendo más y más grandes;
la tercera, que Víctor está sufriendo un poquito y que Flora y yo podamos hacer algo, por poco que sea, para que él esté más cómodo (lo que podría ser el sumun de la paternidad)
la cuarta, que junto a Víctor está Ismael y que tienen una conexión especial (algo común entre hermanos, todo sea dicho)
Seguro que hay muchas más cosas, pero es muy tarde y el del tercer diente parece que quiere un biberón nocturno. Por esta noche lo dejaremos
SSSSSSSSHHHHHHHHHHH silencio no se vayan a despertar mis angelitos
viernes 15 de octubre de 2010
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